Mantenimiento para acuarios
Sifones, redes, limpiacristales y esterilizadores UV.
¿Qué tipo buscas?
Cómo elegir
Sifonar la grava es el hábito de mantenimiento que más se salta, precisamente porque sus consecuencias no son inmediatas — los restos de comida y desechos se acumulan de forma gradual hasta que el problema ya lleva tiempo instalado, sin ningún síntoma visible previo. Las redes merecen más atención de la que reciben: una malla demasiado gruesa araña escamas y puede enganchar aletas largas, así que el grosor de la malla importa más que el tamaño de la red en sí. Los cepillos limpiacristales imantados resuelven el mantenimiento diario sin mojarse las manos, pero no llegan bien a las esquinas, donde sigue haciendo falta uno de mango largo. El esterilizador UV es el equipo que más se malinterpreta: no sustituye al filtro ni resuelve un acuario mal mantenido, pero ataca un problema muy concreto —agua verde recurrente por algas en suspensión— que ningún filtro convencional cubre por sí solo.