Filtración para acuarios
Filtros internos, externos, mochila y de esponja.
¿Qué tipo buscas?
Cómo elegir
Un filtro interno es la opción más habitual para acuarios pequeños y medianos, sencillo de instalar y silencioso, pero con capacidad limitada según el volumen del tanque. Un filtro externo (canister) da el salto necesario cuando ese volumen o esa carga de peces supera lo que un interno puede procesar bien — mueve más agua y ofrece más espacio para material filtrante, a cambio de mayor coste y una instalación algo más compleja. El material filtrante en sí no es un accesorio menor: tiene tres funciones distintas (mecánica, biológica y química) que actúan en capas, y saber cuándo cambiar cada una sin destruir las bacterias beneficiosas acumuladas es más importante que la marca del propio filtro. Un error frecuente es apagar el filtro por la noche pensando en ahorrar — el filtro debe funcionar de forma continua las 24 horas, porque las bacterias que procesan el amoniaco y los nitritos dependen de ese flujo constante para sobrevivir.
Destacados en filtración
Filtro externo de caudal alto para acuarios grandes (150-300 L)
Filtro canister de alto caudal con cuatro cestas de material filtrante, pensado para acuarios grandes o con carga de peces media-alta.
Ideal para: Acuarios de 150 a 300 litros o con carga de peces media-alta
Filtro externo canister para acuarios medianos (80-150 L)
Filtro externo con caudal ajustable y tres cestas de material filtrante, pensado como primer canister para acuarios de 80 a 150 litros.
Ideal para: Acuarios de 80 a 150 litros que dan el salto desde un filtro interno
Filtro externo compacto para acuarios pequeños (40-80 L)
Filtro canister compacto y de caudal moderado, para acuarios pequeños o nanoacuarios que quieren filtración externa sin sobredimensionar.
Ideal para: Acuarios de 40 a 80 litros, especialmente plantados o con peces sensibles a la corriente